El paisaje de Zugarramurdi no es brujería
En el marco del XIV Día de las Cuevas, este año en Zugarramurdi hemos querido dar a conocer el origen y evolución de las galerías de la Cueva de modo que, gracias a la investigación, descubramos el por qué de una formación tan inusual.
Así, tras un exhaustivo análisis de la geología, geomorfología y dinámicas hidrogeológicas de la Cueva de Zugarramurdi, el sábado 16 de marzo se presentó el trabajo realizado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y el Grupo de investigación de Procesos Hidroambientales (UPV/EHU).
Inicalmente, ante una treintena de asistentes, se ofreció una tertulia en el Museo a cargo de la geóloga Arantza Aranburu y miembros del grupo HGI. Bajo el título “El paisaje de Zugarramurdi no es brujería” se fueron desgranando en un ambiente distendido todos los factores que han conformado el impresionante complejo kárstico que conocemos hoy en día.
A mediodía, pasamos de la teoría a la práctica visitando in situ los puntos de mayor interés de la mano del equipo de geólogos. Los vecinos de Zugarramurdi quedaron sorprendidos por algunos hallazgos como que la Cueva no había sido esculpida por el río Uraundi, sino por un arroyo proveniente de la parte de Ainara que quedó apresado al caer un pedazo del monte Atxuria hace unos 50.000 años. El agua apresada, con el paso de los años fue esculpiendo la cavidad, tal y como muestra un sondeo de 5 metros realizado en el prado de Lezape donde han encontrado restos tanto de aquella presa y como del riachuelo.
Del mismo modo, en la visita guiada se identificó perfectamente parte de la tierra caída en su día de Atxuria: Se trata del campo situado en Lekuberriko-borda.






